lunes, 20 de abril de 2026

ENTRE LA PRESENCIA Y LA AUSENCIA

 Hay personas que habitan tu vida como si fueran huéspedes distraídos: están, pero no terminan de estar. Ocupan espacio en tus pensamientos, en tus recuerdos, incluso en tus expectativas… y, sin embargo, cuando las necesitas, parecen diluirse en la distancia. Es curioso cómo alguien puede ser cercano en historia, pero lejano en presencia.

A veces no es que no te escuchen; es que hablan en un idioma emocional distinto al tuyo. Tú buscas reciprocidad, atención, cuidado… y ellos responden con silencios, ausencias o gestos que no alcanzan. Entonces aparece la duda: ¿vale la pena seguir sosteniendo algo que parece inclinarse siempre hacia un solo lado?

Pero también hay una trampa en esa pregunta. Porque no siempre se trata de si “merece la pena” en términos absolutos, sino de cuánto estás dispuesto a perder de ti mismo para mantener ese vínculo. Hay relaciones que no se rompen de golpe, sino que se desgastan lentamente, como una cuerda que sigue tensándose aunque ya esté a punto de ceder.

Quizá el verdadero conflicto no está en ellos, sino en la esperanza que depositas en lo que podrían ser. En esa versión ideal que responde, que cuida, que está. Y mientras tanto, ignoras lo que realmente son y lo que realmente te hacen sentir.

Llegados a ese punto, la distancia que percibes no siempre es física ni emocional: a veces es una señal. No de que debas cortar sin más, sino de que necesitas mirarte a ti mismo con la misma atención que intentas ofrecerles. Porque hay relaciones que solo encuentran equilibrio cuando dejas de perseguirlas y empiezas a sostenerte a ti.


jueves, 16 de abril de 2026

DONDE FUI, Y TODO LO QUE NO FUI

 Hay una contradicción tranquila en mí, una que no hace ruido pero nunca desaparece. Me siento bien con la vida que tengo, incluso feliz a ratos largos, de esos que no necesitan explicación. Y aun así, hay una voz persistente que me dice que casi todo lo que he hecho podría haber sido distinto, quizá mejor, quizá más valiente, quizá más mío.

No es arrepentimiento puro, o al menos no del todo. Es más bien una especie de revisión constante, como si mi historia estuviera escrita a lápiz y yo no pudiera evitar imaginarla en tinta, con decisiones cambiadas, caminos que no tomé y palabras que nunca dije. Me pregunto quién sería si pudiera volver atrás, si realmente arreglaría algo o si simplemente cometería errores distintos.

Lo extraño es que, pese a todo eso, no siento que mi vida esté mal. Hay momentos que salvaría sin tocar, personas que no cambiaría por nada, versiones de mí que, con todos sus fallos, hicieron lo que pudieron con lo que tenían. Quizá esa es la parte más honesta: reconocer que lo que ahora juzgo con dureza fue, en su momento, la única forma que supe de avanzar.

A veces pienso que esa sensación de “lo habría hecho todo diferente” no habla tanto de errores como de conciencia. De haber crecido lo suficiente como para ver alternativas. Y aunque eso incomoda, también significa que no soy la misma persona que tomó esas decisiones. Tal vez no se trata de corregir el pasado, sino de no repetirlo sin pensar.

Si tuviera otra oportunidad, sí, cambiaría muchas cosas. Pero esta es la única que tengo, y dentro de ella también hay margen para hacer algo distinto a partir de ahora. Quizá no es la historia que habría elegido escribir desde cero, pero sigue siendo una que puedo seguir cambiando mientras la vivo.



martes, 28 de octubre de 2025

RESIGNADA

Cada día me reafirmo en un sentimiento que que me produce ansiedad e impotencia. Ese desasosiego continuo y firme que me transmite intranquilidad e inseguridad. 

Me siento incomprendida, no logro entender la razón por la cuál lo que yo digo se tergiversa de tal forma que situaciones cotidianas se convierten en momentos tensos llenos de amargura. Mi duda es si yo transmito mis emociones de forma equivocada o si la persona que las recibe no tiene la suficiente empatía e inteligencia emocional para entenderlas. 



jueves, 20 de febrero de 2025

INCERTIDUMBRE

 Realmente nunca hubiera pensado que podría haberme convertido en otra persona, una persona totalmente diferente a la que fui en otra época. Y me parece injusto, deberíamos poseer siempre la esencia más genuina y pura que nos permita manejar nuestra vida de la forma más adecuada y objetiva para nosotros mismos. Es un poco triste que nuestro verdadero yo con ese sentimiento de seguridad y fuerza no aparezca más temprano en nuestra vida. Ahora todo hubiera sido distinto, muchas decisiones tomadas de otro modo habrían podido cambiar completamente el resultado de lo acontecido en el transcurso de los años. La pregunta es si el cambio realmente hubiera sido positivo, como podría pensar, o si por el contrario no hubiera dado los frutos esperados o deseados, a pesar de creer que las decisiones que podríamos haber cambiado en su momento hubieran sido las adecuadas para haber convertido nuestra existencia en un paseo más fácil y cómodo por el sendero de la vida. 


sábado, 1 de abril de 2023

CULPA

 No dejas de intentar mirar las vicisitudes con las gafas de colores, te amonestas continuamente por no saber manejar bien algunas situaciones y te enfadas contigo misma reprochándote la mayoría de tus actuaciones. Pero hoy no es día de reproches, hoy te han herido sin aviso, sin mover un solo dedo para merecerlo y aún así haces gala de autocontrol, respiras, tragas saliva y mantienes la calma. De improviso la tristeza asoma a tu corazón y se refleja en tu cara, no deseas sentirte así pero no puedes hacer nada por evitarlo pues la sensación de pena que te invade es tan fuerte que paraliza todos tus sentidos. Y no, no me voy a fustigar por no haber hecho nada para provocar una situación desagradable, no voy a revolver entre mis pensamientos buscando un resquicio de culpa que no existe. Hoy voy a ejercer mi derecho a estar mal, a no forzar una sonrisa que no sale del alma y a darme el tiempo que necesite para reconfortar mi espíritu. 


martes, 7 de febrero de 2023

ANSIEDAD

 

Cuando atenaza la ansiedad y tú pecho se comprime provocando gran dolor, es hora de sacar fuerzas de flaqueza y hacer un ejercicio de inflexión y reflexión que permita controlar los límites de tu cordura. Pausa y nuevos pensamientos, pausa y visión mejorada de la situación, pausa y...no sé que nuevas perspectivas me esperan para superar los pensamientos enredados entre la maraña increíble de sentimientos. La felicidad y desesperación absurda se turnan y dan la mano para confundirte y mantenerte en alerta. Siempre alerta... Cansancio emocional y felicidad efímera, quizás no tan efímera, pero laa ansiedad tiene alma de líder y quiere imponerse a tus propósitos, quiere ser el alma de la fiesta y convertirte en su esclava emocional. Una y otra vez se repite el proceso, pero una y otra vez vuelve a imperar tu fuerza y consigues negarte a sus deseos, consigues ver lo positivo de tu existencia y dar una bofetada a las  imposiciones manifiestas de una ansiedad recurrente y poco amable. Y ahora la luz aparece en tu horizonte, ahora la luz ilumina tu camino y te permite caminar sin prisa ni dificultad por un tiempo. Un tiempo impredecible pero seguro,un tiempo impredecible pero feliz. Tus alertas te animan a continuar en ese camino sin pensar en el próximo cruce, disfrutando del paisaje y de las nuevas sensaciones de paz y tranquilidad. 

No sabes cuanto va a durar, lo único que sabes es que hay que aprovechar hasta el más mínimo detalle que te conceda el don de creer que eres feliz. 


miércoles, 30 de noviembre de 2022

PENA


 El brillo de sus ojos se torna en sombra, la alegría del momento se convierte en bruma y aparecen los fantasmas en su mente. "Es sorprendente cuán rápido puede cambiar tu estado de ánimo, qué tan profundo puede hundirse tu corazón y cuánto puede afectarte una persona". 

Siempre está ahí, especialmente para él, siempre está ahí para todo, no pide nada a cambio, siempre procurando ocultar los sentimientos negativos para no ser la causa de ninguna alteración a su alrededor, no importa si las sombras le acechan en alguna ocasión porque se ha hecho amiga de las sombras y la empatía con su entorno es mayor, esa empatía que le hace no pensar en alto, tragarse las palabras que tantas veces luchan por salir y quedan calladas en lo más profundo de su alma, la misma empatía que le aconseja respirar profundo y hacer caso omiso de lo que está sucediendo frente a sus narices aunque lo considere una injusticia hacia sí misma. Y calla, y vuelve a respirar... porque como parece ser que dijo William Shakespeare: "La expectativa es la raíz de toda angustia". Sus expectativas no son altas, sus expectativas residen en sentir un poco del cariño que ofrece y da a manos llenas. Pero de repente el corazón se encoge y forma una nube que le envuelve y se filtra a través de cada poro de su piel haciéndole sentir una tristeza infinita que acompaña su soledad. 

No es la primera vez que sucede, ya ha perdido la cuenta de las veces que no ha podido evitar ser presa de su pena, una pena que quisiera salir a la luz e irse para siempre. Quiere gritar para ahuyentarla pero si lo hace recibirá el reproche de quién más quiere, y vuelve a callar. Su alma está dolida, a veces triste y nadie parece entender que también necesita cobijo y cariño. 

"Nada duele más que estar decepcionado por la persona que pensaste que nunca te lastimaría". 

Su amor es infinito por aquél a quien llevará por siempre en su corazón, nunca dejará de querer sin condiciones, de dar sin pretensiones, pero no sabe si su mente aguantará más decepciones.